lunes, 5 de septiembre de 2016

Alcaudón real en las afueras de la ciudad / Southern Grey Shrike / Pie-grièche méridionale



Ejemplar posado en un cable. Farlete. Septiembre de 2013.
Con una longitud total que puede alcanzar los 25 cm., el alcaudón real (Lanius meridionalis) es el mayor de los alcaudones que viven en España. Al igual que el resto de alcaudones (género Lanius) es una especie predadora que, además de numerosos invertebrados, es capaz de cazar una amplia variedad de vertebrados incluyendo pequeños roedores, lagartijas y pajarillos a los que puede atraer imitando su reclamo.  

Alcaudón real posado en una sabina. La Almolda, Abril de 2015.
Son aves marcadamente territoriales criando las parejas relativamente distantes unas de otras, por lo que nunca ha sido una especie que pudiera considerarse numerosa. Sin embargo si que resultaba frecuente hasta hace relativamente pocos años en los agrosistemas pseudoesteparios y extensiones de matorral-pastizal en ambientes mediterráneos. Esta situación relativamente próspera está cambiando drásticamente en los últimos años, constatándose un declive muy preocupante que afecta también a otras especies ligadas a los agrosistemas que toleran muy mal la intensificación agrícola, hasta el punto de extinguirse -caso del alcaudón chico (Lanius minor) en Aragón-, o sufrir una reducción progresiva y continuada de sus poblaciones -casos del sisón común (Tetrax tetrax), perdiz roja (Alectoris rufa), mochuelo europeo (Athene noctua), carraca europea (Coracias garrulus) y otras-. En el caso del alcaudón real se ha estimado un declive acumulado de casi el 65% de los efectivos en España desde 1998 según los resultados del programa SACRE de seguimiento de aves comunes que realiza SEO/BirdLife.

Alcaudón real en Pina de Ebro. Noviembre de 2014.
En el valle medio del Ebro parece ser una especie básicamente sedentaria que puede realizar movimientos dispersivos, nidificando de modo disperso y resultando más frecuente en las áreas con cultivos tradicionales de secano que conservan márgenes arbustivos y lomas de matorral intercaladas.
Aunque está presente en las áreas pseudoesteparias que circundan la ciudad de Zaragoza, nunca había conseguido detectar esta especie dentro del perímetro delimitado por la Z-40 hasta el pasado 31 de agosto, cuando pude localizar un ejemplar posado en un grupo de arbolillos aislados en un extenso baldío reseco en la periferia sur de la ciudad.
Alcaudón real en Zaragoza. 31/08/16.


Alcaudón real en Zaragoza. 31/08/16.


sábado, 20 de agosto de 2016

Oropéndola europea: un destello amarillo entre la fronda verde / Eurasian Golden Oriole / Loriot d'Europe

Oropéndola macho posada en un fresno. Parque José Antonio Labordeta (Zaragoza). 07/07/2016
El plumaje de la oropéndola (Oriolus oriolus) es uno de los más vistosos que podemos ver entre las diversas especies de pájaros que pueblan la ciudad. Como sucede en la mayor parte de las aves, los machos son los que presentan una librea más llamativa, con una coloración general de un amarillo muy vivo contrastando con el negro de las alas y parte de la cola. En las hembras y ejemplares jóvenes o inmaduros, el amarillo es sustituido por un verde amarillento mucho menos vivo y presentan partes inferiores blanco sucio salpicado de listas más oscuras.

Oropéndola con plumaje "tipo hembra". Soto de Ranillas (Zaragoza). 02/08/14.
Pero a pesar de su plumaje deslumbrante y de su tamaño relativamente grande (similar al de un mirlo), no es fácil ver una oropéndola al descubierto. Por lo general no abandonan el espeso follaje de las copas de los árboles y los contactos visuales suelen ser breves y fugaces, por ejemplo cuando vuelan de un árbol a otro. Afortunadamente su potente canto aflautado, que se puede escuchar aquí (Thijs Fijen, XC107226. Accesible en www.xeno-canto.org/107226.), delata su presencia entre la espesura arbolada. En algunas comarcas aragonesas se le llama "martín torero", nombre onomatopéyico que remeda su voz más típica.

Otro macho fotografiado a gran distancia en el Soto de Ranillas (Zaragoza). 02/08/14.
La oropéndola europea pertenece a la familia Oriolidae, que agrupa unas treinta especies de oropéndolas distribuidas principalmente por las regiones tropicales o subtropicales de África, Asia y Oceanía, siendo la única especie de la familia que cría en Europa aunque pasa la mayor parte del año en el África subsahariana.
Su periodo de presencia en el valle del Ebro abarca desde abril hasta septiembre. En la ciudad de Zaragoza no es rara en los sotos ribereños de los ríos Ebro, Gállego y Huerva, pero tampoco falta de otras zonas arboladas como los pinares de Torrero-Venecia.
En estas fechas, concluido el periodo de cría y a punto de marchar hacia sus zonas de invernada en África, puede resultar más fácil observar la actividad de las oropéndolas, lo que me dio la oportunidad de grabar este vídeo de un macho que arreglaba su plumaje sobre un fresno a orillas del Huerva en el parque José Antonio Labordeta de Zaragoza.

lunes, 1 de agosto de 2016

Andarríos bastardo de paso por el Ebro / Wood Sandpiper / Chevalier sylvain

Andarríos bastardo en la orilla del Ebro. 18/07/16. Zaragoza
El andarríos bastardo (Tringa glareola) es un limícola de paso regular por Aragón pero en número relativamente reducido, siempre mucho más escaso que otros andarríos como el chico (Actitis hypoleucos) o el grande (Tringa ochropus). Sus zonas de cría se localizan en el norte de Europa y Asia, desde Escocia y Fenoescandia hasta el este de Siberia y la península de Kamchatka.

Andarríos bastardo en las Balsas de Santed (Zaragoza). 13/07/11.
Las observaciones de esta especie en Aragón durante los pasos migratorios se concentran entre mediados de abril y mediados de mayo para el paso prenupcial, y entre julio y septiembre para el postnupcial, frecuentando humedales que dispongan de aguas someras y orillas más o menos despejadas, incluyendo lagunas, embalses, pequeñas charcas, cultivos encharcados y orillas fluviales. Durante el resto del año los registros son más escasos, rarificándose mucho durante el invierno.

Andarríos bastardo en una balsa ganadera en Bujaraloz (Zaragoza). 08/07/14.
Nunca había visto esta especie en la ciudad de Zaragoza ni me constaban observaciones previas hasta que el pasado 18 de julio detecté un ejemplar alimentándose, en compañía de 11 andarríos chicos (Actitis hypoleucos), en una zona de aguas someras junto a la margen derecha del Ebro aguas abajo de la Ronda Norte. En este vídeo puede observarse cómo se dedicaba a reponer las fuerzas que necesita para acometer su periplo migratorio.

lunes, 27 de junio de 2016

¿El mirlo común en expansión? / Common Blackbird / Merle noir

Mirlo común macho. Estella (Navarra). Febrero 2011
El mirlo común (Turdus merula) es una especie muy frecuente y familiar gracias a su capacidad para adaptarse a vivir en ambientes muy humanizados. En muchas ciudades europeas es uno de los pájaros más comunes en parques y jardines, aventurándose incluso en calles y plazas que dispongan de un mínimo de arbolado, setos y césped, pero este no es -al menos hasta ahora- el caso de Zaragoza.

Mirlo entre el ramaje. Zarzgoza. Febrero 2015
Dentro de la ciudad de Zaragoza los mirlos han permanecido tradicionalmente acantonados en los parques con mejor cobertura de árboles y arbustos y en las riberas arboladas, pero mi impresión personal es que en los últimos años cada vez se encuentran más a menudo en zonas ajardinadas mucho más urbanas, tal como he constatado esta primavera con una pareja establecida en las cercanías de mi domicilio en el barrio del Actur-Rey Fernando en una calle con pequeños jardines y abundante arbolado. Para mi ha sido una completa novedad poder escuchar desde mi ventana el canto del mirlo y sus gritos de alarma por primera vez desde hace 26 años que llevo viviendo en esta casa, y estoy seguro que en todos estos años no me habría pasado desapercibido.
Mirlo macho cantando desde la punta de un ciprés. Zaragoza. Junio 2016
Posiblemente estamos asistiendo a una progresiva colonización de la ciudad por parte de los mirlos similar a la que se produjo hace unos cuantos años con su congénere el zorzal charlo (Turdus viscivorus). Tal vez la disponibilidad cada vez mayor de superficies con césped está favoreciendo a los mirlos y otras especies que consumen las lombrices que proliferan en este tipo de praderas.

Mirlo hembra con una lombriz recién capturada en el césped. Zaragoza. Abril 2015


sábado, 28 de mayo de 2016

Estorninos negros muy atareados / Spotless Starling / Étourneau unicolore

Adulto en plumaje nupcial mostrando irisaciones verdosas, azuladas y violáceas. Zaragoza, 05/04/14.
El estornino negro (Sturnus unicolor) es una de las especies más numerosas y fáciles de ver en cualquier época del año en Zaragoza, pero esto no siempre ha sido así. La presencia de los estorninos negros en Aragón es relativamente reciente, comenzando la colonización en la década de los cincuenta del siglo pasado desde otras áreas de la península Ibérica situadas más al sur y oeste, y penetrando a partir del límite con la provincia de Guadalajara hasta alcanzar la ribera del Ebro en 1.967 (Aragüés, A. y Lucientes, J., 1980). Hasta entonces el estornino que se conocía bien en Aragón era el estornino pinto (Sturnus vulgaris) que invernaba en gran número y se capturaba a millares en sus dormideros para consumo humano. La aparición de estos nuevos estorninos totalmente negros, sin pintas y que además se quedaban a criar, dio lugar a que surgieran diversas "leyendas rurales": los habían traído "los americanos" (teníamos muchos en las bases), los había soltado el ICONA (entonces no había ecologistas a los que echar la culpa) y otras igual de fundamentadas.

Grupo de estorninos negros. Juslibol, enero de 2011. 

En estas fechas de mayo los estorninos negros se encuentran muy atareados con la crianza de los pollos, por lo que se les observa acarreando gran cantidad de insectos y otros invertebrados para cebar a los pollos.



Estornino negro con una escolopendra recién capturada. Zaragoza. Mayo 2016.
Generalmente los estorninos tienen mala prensa por los daños que pueden provocar en algunos cultivos y por las molestias que causan en algunos dormideros urbanos donde en invierno llegan a concentrarse decenas de miles de estorninos de ambas especies. En todo caso hay que tener en cuenta que se trata de una especie muy antropófila que precisamente prospera en las zonas más alteradas por la actividad humana (zonas urbanizadas, cultivos intensivos, vertederos...).

Estorninos acudiendo al atardecer a un dormidero en Salamanca, 10/10/14.
En Zaragoza se ven en cualquier zona de la ciudad, a menudo posados en antenas y tejados, buscando alimento en las praderas de césped o volando en bandos cuando se dirigen hacia los dormideros o cuando salen de ellos. Estas entradas y salidas masivas de los dormideros, son aprovechadas frecuentemente por rapaces como el halcón peregrino (Falco peregrinus) para cazar alguno despistado, y no es nada raro ver algún halcón posado en puntos estratégicos de Zaragoza a la espera de la ocasión propicia para hacerse con algún estornino.

Posados en una antena al atardecer. Zaragoza, enero de 2008.

Buscando invertebrados en el césped. Zaragoza, 26/04/08.

Referencias:
Aragüés, A. y Lucientes, J., 1980. Fauna de Aragón: las aves. Guara Editorial. Zaragoza.

lunes, 2 de mayo de 2016

Petirrojo: ¿cada vez más frecuente como reproductor en Zaragoza? / European Robin / Rougegorge familier


Petirrojo en Santa Cruz de la Serós. Noviembre de 2015
El petirrojo europeo (Erithacus rubecula) es uno de los pájaros más comunes invernando en Zaragoza, donde su presencia es muy notoria desde octubre hasta marzo en zonas que dispongan de un mínimo de arbolado o setos arbustivos.
Se trata de una especie de distribución paleártica occidental que en la península Ibérica aparece como nidificante en la mayor parte de la mitad septentrional, mientras que en la meridional queda restringida básicamente a las áreas montañosas.
En el Parque del Agua (Zaragoza). Diciembre de 2013
Durante el periodo estival el petirrojo necesita ambientes templados o moderadamente frescos con cobertura arbórea y arbustiva, faltando por completo de las zonas áridas y deforestadas. La  isoyeta de los 400 mm de precipitación anual parece delimitar su distribución como reproductor en Aragón (1), faltando casi por completo en las áreas donde la pluviometría es más baja. Estos condicionantes explican su rareza en el valle medio del Ebro durante el periodo de cría, refugiándose en enclaves forestales especialmente frescos y umbríos de las muelas que jalonan el valle y en algunos sotos ribereños.

En el soto ribereño de la margen izquierda del Ebro bajo el Puente de Hierro (Zaragoza). Abril de 2005
Los primeros indicios de cría del petirrojo en la ciudad de Zaragoza parecen muy recientes, comprobándose la presencia de placa incubatriz en dos hembras capturadas para anillamiento en el Parque Grande en mayo de 2009 (2) y recogiéndose una serie de observaciones de adultos en periodo estival en varios parques y jardines de la ciudad desde 2002. Personalmente he recogido más de una decena de registros de petirrojos en periodo estival -varios con canto territorial- durante los últimos cuatro años en diversas zonas de la ciudad: riberas de la margen izquierda del Ebro, jardines en varias calles del barrio del Actur-Rey Fernando e incluso en la azotea ajardinada de un hotel en pleno centro de la ciudad.
Joven volantón de petirrojo: una imagen que puede empezar a verse en Zaragoza.
Fotografía tomada en Saint Malo (Bretaña, Francia) en agosto de 2009.
Los petirrojos presentes en la ciudad en periodo estival pueden pasar desapercibidos por su baja densidad, por mostrarse poco fuera del follaje de setos o del arbolado y por concentrar su actividad y el canto al amanecer y al anochecer. Con la información disponible no es posible asegurar que el petirrojo no nidificase en Zaragoza con anterioridad, pero la frecuencia cada vez mayor de observaciones en periodo de cría sugiere una "progresiva colonización" de esta especie como reproductora en la ciudad.


(1) Sampietro, F.J., (1998) Petirrojo. En Sampietro, F.J., Pelayo, E., Hernández, F., Cabrera, M. & Guiral, J. (1998). Aves de Aragón. Atlas de Especies Nidificantes. Diputación General de Aragón e Ibercaja, pp. 286-287. 

(2) Pérez, C. y Sanz, P.. Petirrojo europeo  Erithacus rubecula. En Bueno, A., Rivas, J.L. y Sampietro, F.J. (Coord.). Rocín Vol. VII: Anuario Ornitológico de Aragón 2008-2011: 322. Asociación Anuario Ornitológico de Aragón-Rocín y Consejo de Protección de la Naturaleza de Aragón. Zaragoza

domingo, 10 de abril de 2016

Zorzales comunes criando en los sotos ribereños / Song Thrush / Grive musicienne

Zorzal común posado en un majuelo (Crataegus monogyna). Juslibol, 31/10/14
Contrariamente a lo que sugiere su denominación, el zorzal común (Turdus philomelos) no es el más común de los zorzales en Zaragoza, donde en la actualidad resulta mucho más frecuente el zorzal charlo (Turdus viscivorus), otra especie de mayor tamaño y bien adaptada a los parques y jardines urbanos.
Uno de los aspectos más llamativos de esta especie es su portentosa capacidad canora a la que aluden sus nombres en latín (philomelos), inglés (song trush) y francés (musicienne). Su canto es mucho más potente de lo que cabría esperar para un ave que apenas supera los 20 cm. de longitud, emitiéndolo con gran persistencia durante la primavera mientras permanece por lo general bien oculto entre la espesura del arbolado.
La dieta de esta especie se basa en una amplia variedad de invertebrados durante la primavera y el verano, y de frutos y semillas en otoño e invierno, destacando su especialización en los caracoles terrestres que consume tras romper su concha golpeándola contra una piedra que utiliza a modo de yunque dejando un notable rastro de conchas rotas alrededor.
Rastro de conchas de caracoles consumidos por un zorzal común tras golpearlos en la piedra que aparece en el centro. Ejea de los Caballeros (Zaragoza). Febrero de 2016.
El zorzal común es un invernante muy frecuente y relativamente numeroso en áreas arboladas del valle del Ebro, pero como reproductor su situación es muy distinta, ya que la inmensa mayoría de los invernantes de esta especie proceden de zonas de cría situadas en el centro y norte de Europa.

Zorzal común sobre una sabina albar (Juniperus phoenicea) en la sierra de Lanaja (Huesca). 16/12/10

En España el zorzal común se distribuye durante el periodo de cría en ambientes forestales del tercio norte peninsular, y se considera elemento faunístico típicamente "norteño" que no penetra en el dominio mediterráneo (1).
La confirmación de su presencia como nidificante en el tramo zaragozano del valle del Ebro es muy reciente, obteniéndose los primeros datos de cría comprobada en 2010 y 2011 en sotos ribereños muy próximos a la ciudad (2). Con posterioridad, durante las primaveras de 2014 y 2015, he podido escuchar repetidamente el canto territorial de varios ejemplares en el Soto de Ranillas (dentro del ámbito tratado en este blog) y en los sotos entre el Galacho de Juslibol y el río Ebro, y ayer mismo otro cantaba muy insistente en el Soto de la Almozara. En estas zonas del valle medio del Ebro el zorzal común se encuentra acantonado durante el periodo de cría en sotos frescos y umbrosos que en cierto modo recrean las condiciones ambientales de sus enclaves típicos de cría en áreas más norteñas.
Hábitat ocupado por el zorzal común durante el periodo de cría en Zaragoza. Soto de Ranillas. Julio de 2010.

Referencias:

(1) De Juana, E. 1980. Atlas Ornitológico de La Rioja. Instituto de Estudios Riojanos. Logroño. pp. 541-542
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(2) Rivas, J.L. Zorzal común  Turdus philomelos. En Bueno, A., Rivas, J.L. y Sampietro, F.J. (Coord.). Rocín Vol. VII: Anuario Ornitológico de Aragón 2008-2011: 331. Asociación Anuario Ornitológico de Aragón-Rocín y Consejo de Protección de la Naturaleza de Aragón. Zaragoza.