sábado, 15 de noviembre de 2014

Piquituertos en los pinares de Torrero / Red Crossbill / Bec-croisé des sapins

Un macho de piquituerto posado en un sauce. Monte de Torrero (10/11/14)
Hacía ya unos cuantos años que no conseguía detectar piquituertos (Loxia curvirostra) en la ciudad. En el pasado los había visto en los pinares de Torrero, en zonas con pinos en el Parque José Antonio Labordeta e incluso dentro del propio casco urbano. Por fin, el pasado día 10 de noviembre, volví a oír el típico reclamo que emiten los piquituertos en vuelo mientras paseaba por la zona del Barranco de la Muerte, en el monte de Torrero. Solo vi pasar dos ejemplares, pero más tarde tuve la suerte de toparme con un macho que cantaba primero desde los pinos y después desde un sauce al descubierto.
La disposición de sus mandíbulas, cruzándose la superior sobre la inferior, es lo más característico de esta especie. Este pico tan especializado le permite abrir las piñas de pinos y otras coníferas y acceder a los piñones para alimentarse. 
Hembra de piquituerto sacando piñones para alimentar a uno de sus pollos. Moncayo (31/10/13)
Puede apreciarse su modo de trabajar las piñas en este vídeo que grabé en el Moncayo hace aproximadamente un año: una hembra saca piñones de una piña de Pinus sylvestris para cebar a un pollo.
Debido a su alta especialización, los piquituertos están estrechamente ligados a los bosques de coníferas, realizando grandes desplazamientos y adaptando su fenología reproductiva en función de la producción local de piñones.
Macho de piquituerto sosteniendo una piña que acaba de arrancar con su poderoso pico. Moncayo (31/10/13)
En Aragón el piquituerto puede observarse prácticamente en cualquier bosque de pinos o abetos, aunque su presencia sufre grandes oscilaciones según la producción de piñones. Por lo general su presencia es más constante y numerosa en los pinares de media y alta montaña, pero tampoco es raro en pinares mediterráneos de Pinus halepensis en pleno valle del Ebro. 
Se comporta como especie irruptora que, ante la falta de producción de piñones, puede abandonar en masa sus áreas de origen para desplazarse a grandes distancias hasta localizar zonas con buenas cosechas de piñones.
Hembra de piquituerto posada en una rama de Pinus sylvestris. Moncayo (31/10/13)




domingo, 2 de noviembre de 2014

Águilas reales en los confines de la ciudad / Golden Eagle / Aigle royal


Ejemplar joven de águila real. Monegros zaragozanos. Abril de 2008.
El águila real (Aquila chrysaetos) es una rapaz de porte majestuoso que en el imaginario popular suele relacionarse casi exclusivamente con altas montañas y parajes remotos, sin embargo, las estepas del valle del Ebro -incluido el entorno de la ciudad de Zaragoza- acogen un contingente importante de parejas reproductoras y jóvenes en dispersión. En una franja de unos 20 km de anchura en torno al cuarto cinturón (Z-40) de la ciudad se conocen un mínimo de 10 territorios de cría. 
Ejemplar adulto de águila real apostado sobre una colina de yesos. Monegros zaragozanos. Julio de 2009.
Las águilas reales son superpredadores que viven en parejas regentando grandes territorios cuya superficie puede rondar los 100-200 km2. Según los datos del censo nacional de águila real del año 2008 (Del Moral, J.C. (Ed), 2008), Aragón contaba con 255 parejas seguras, calculándose para la parte aragonesa de la depresión del Ebro una densidad de 0,6 parejas/100 km2. La proximidad de territorios de cría y zonas de caza y campeo, posibilita la presencia más o menos esporádica de algún ejemplar de águila real sobrevolando las zonas más favorables de la periferia urbana, especialmente los baldíos y secanos al sur de la ciudad, donde proliferan los conejos (Oryctolagus cuniculus), presa de elección del águila real en el valle del Ebro.

Secanos en los montes de Torrero.
Conejo silvestre, presa de elección para las águilas del valle del Ebro. Monte de Juslibol.  Mayo de 2010.

Al noroeste de la ciudad, los montes de Juslibol y las zonas colindantes del campo militar de maniobras de San Gregorio también forman parte de las áreas de campeo que patrullan habitualmente las águilas reales.
Águila real adulta remontándose sobre el campo de maniobras de San Gregorio.  Marzo de 2014.
La fotografía, de carácter testimonial, está tomada a gran distancia desde la alambrada de separación con el monte de Juslibol.
Adulto de águila real al acecho sobre las ruinas de una paridera en Monegros zaragozanos. Noviembre de 2013.

domingo, 19 de octubre de 2014

El mosquitero más común en Zaragoza / Common Chiffchaff / Pouillot véloce

Mosquitero común a orillas del Ebro en Zaragoza (08/03/14)
En estas fechas de comienzos del otoño ya son frecuentes los mosquiteros comunes (Phylloscopus collybita) en parques, jardines, sotos y en cualquier zona arbolada de la ciudad y sus alrededores. Miles de ellos van llegando de latitudes más norteñas y muchos se quedarán aquí a pasar el invierno.
Tal como sugiere su nombre vulgar, los mosquitos constituyen una parte muy importante de su dieta incluso durante la invernada. Así, según un estudio realizado con los mosquiteros invernantes en el Parque Natural de El Hondo (Alicante), los mosquitos de la familia Chiromonidae llegaron a representar el 95% de las presas capturadas (López-Iborra, G. et al, 2005).
Mosquitero común en un carrizal del Parque del Agua (16/02/14)
Para capturar los pequeños insectos voladores que consumen, es frecuente que los mosquiteros se ciernan brevemente agitando sus pequeñas alas a gran velocidad.
Mosquitero común cerniéndose
En Aragón el mosquitero común se localiza como reproductor principalmente en bosques y zonas arboladas de los Pirineos y Cordillara Ibérica, pero es muy abundante en paso y como invernante en el valle del Ebro.
El canto de esta especie es una cantinela repetitiva fácil de identificar y con bastante alcance teniendo en cuenta el pequeño tamaño de este pájaro, y aunque lo emite sobre todo durante el periodo de celo, también se escucha frecuentemente en días templados y soleados en pleno invierno. El reclamo es un silbido menos llamativo pero lo emite con gran frecuencia en cualquier época.

Mosquitero común cantando. Zaragoza (08/12/09)
La mayoría de los mosquiteros que invernan en el valle del Ebro serán probablemente de procedencia centroeuropea. En este valle los pasos migratorios se concentran en octubre-noviembre y marzo, meses en los que se aprecia mayor abundancia de  mosquiteros comunes.

lunes, 6 de octubre de 2014

Andarríos grande: un visitante habitual de las riberas del Ebro / Green Sandpiper

Andarríos grande. Ejea de los Caballeros. Febrero de 2012_a
Con una longitud total de 21-24 cm, el andarríos grande (Tringa ochropus) es un limícola ligeramente mayor que el andarríos chico (Actitis hypoleucos), especie más frecuente y numerosa en Zaragoza con la que comparte orillas y zonas de aguas someras.
Se reproduce en áreas norteñas del Paleártico pero inverna en África tropical y en la cuenca mediterránea. En Aragón es ave de paso e invernante frecuente aunque no llega a ser muy numerosa, pero también se observan individuos no reproductores que permanecen aquí durante el periodo estival. 
En la ciudad de Zaragoza y su entorno los registros parecen acumularse en marzo y septiembre, coincidiendo con los pasos prenupcial (febrero-abril) y postnupcial (julio-noviembre), observándose sobre todo en orillas despejadas del Ebro, en el Parque del Agua y en el Galacho de Juslibol.

Andarríos grande en una orilla de cantos rodados entre Monzalbarba y el Meandro de Ranillas. 20/03/14
Andarríos grande levantando el vuelo. Santed. Julio de 2011. 
A diferencia otras muchas especies de limícolas, los andarríos grandes suelen mostrarse solitarios o manteniendo cierta separación entre unos y otros individuos. Al espantarse vuelan con gran rapidez emitiendo unos característicos gritos muy agudos y mostrando un marcado contraste de obispillo y cola blancos con alas y dorso muy oscuros.
Durante los periodos de paso e invernada en Aragón frecuenta orillas de ríos, canales, embalses, lagunas, estanques de riego, cultivos encharcados (arrozales sobre todo) e incluso balsas ganaderas y charcas muy pequeñas.
Andarríos grande. Ejea de los Caballeros. Febrero de 2012_b

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Cogujadas comunes en los descampados / Crested Lark

Cogujada común en margen de cultivos. 03/05/14.
La cogujada común (Galerida cristata) es un pájaro de la familia de las alondras, algo mayor que un gorrión y de plumaje poco llamativo, con predominio de tonalidades pardas y blanquecinas que se mimetizan bien con la tierra. Da hábitos muy marchadores, las cogujadas caminan y corretean con rapidez, generalmente bien erguidas y mostrando su característico moño puntiagudo. 
Se posa a menudo en cercas, postes, cables, montones de piedras y otros puntos eminentes. También puede hacerlo en arbustos y arbolillos pero con menor asiduidad que su congénere la cogujada montesina (Galerida theklae). 

Cogujada común (Galerida cristata) en una cerca. Nótese el pico más largo y curvado que el de la montesina (G. theklae)
En Aragón es una especie sedentaria y todavía muy común en las llanuras de gran parte del territorio. 
Especie típica de medios abiertos, en la ciudad de Zaragoza y su entorno ocupa zonas despejadas donde alterna el suelo desnudo con formaciones de vegetación herbácea rala salpicadas en ocasiones por matorrales y arbustos: descampados, grandes solares en sectores suburbanos, extensiones de césped con calveros, cultivos herbáceos, huertas....Los nuevos barrios en proceso de urbanización o con enormes solares sin construir, son zonas que aprovechan las cogujadas, pero en los hábitats suburbanos el éxito reproductivo parece ser muy bajo por las frecuentes perturbaciones ligadas a la actividad humana, las obras y la acción de predadores antropófilos,

Cogujada común en un hábitat típico para la especie
La materia vegetal constituye gran parte de la dieta de la cogujada común, fundamentalmente semillas y partes verdes de diversas herbáceas (incluyendo grano de cereal caído en el suelo y semillas de diversas ruderales), pero en periodo de cría consumen gran cantidad de insectos para alimentar a los pollos.
Cogujada común. 12/06/14.

lunes, 15 de septiembre de 2014

El turno del bisbita arbóreo / Tree Pipit

Bisbita arbóreo en un campo de alfalfa recién cortada. Huerta de Las Fuentes. 11/09/14
Para observar esta especie en Zaragoza hay que prestar mucha atención o tener suerte y fijarse bien en los detalles que permiten su identificación.
El bisbita arbóreo (Anthus trivialis) es un pequeño insectívoro de plumaje muy discreto y aspecto muy similar al del bisbita pratense (Anthus pratensis). En Aragón es una especie estival que nidifica en Pirineos y Cordillera Ibérica, pero en el valle del Ebro solo aparece durante los pasos migratorios, con máximos en abril y septiembre. El paso primaveral parece ser más notorio, resultando más fácil detectar estas aves ya que en las paradas durante su migración pueden emitir su canto, que a diferencia de su plumaje es muy llamativo y característico.
A lo largo de este año he detectado dos veces esta especie en Zaragoza: un individuo cantando brevemente en el borde del Soto Ranillas el 9 de abril, y otro en un campo de alfalfa cortada en la huerta de Las Fuentes el 11 de septiembre.

Cantando en primavera desde un árbol. Valle de Aspe. 21/04/11
De entre las distintas especies de bisbitas (Anthus spp.) europeos, el arbóreo es, tal como indica claramente su nombre, el más ligado a medios arbolados, posándose muy a menudo en árboles y arbustos.
A menudo emite un reclamo agudo y estridente que facilita su detección. En el siguiente vídeo, grabado hace cuatro días en la huerta de Las Fuentes, un bisbita arbóreo emite tres veces su reclamo.


lunes, 1 de septiembre de 2014

El discreto paso del mosquitero papialbo / Western Bonelli's Warbler

Mosquitero papialbo 1. Soto Cantalobos. 21/08/14.
De entre los mosquiteros nidificantes en la península Ibérica, el papialbo (Phylloscopus bonelli) es la especie más distribuida y con mayor penetración en ambientes mediterráneos en virtud de sus apetencias más termófilas que otros Phylloscopus. En Aragón puede hallarse en periodo de cría prácticamente en todo tipo de áreas forestales, rarificándose o faltando en los bosques de las cotas más elevadas del Pirineo y en el fondo de la depresión del Ebro, donde sin embargo llega a ocupar los pinares de carrasco (Pinus halepensis).

Mosquitero papialbo 2. Soto Cantalobos. 21/08/14.
En la ciudad de Zaragoza tenemos la oportunidad de observar esta especie durante sus pasos migratorios, que en el valle del Ebro se concentran en los meses de abril -paso prenupcial- y agosto -paso postnupcial-. Los sotos ribereños del Ebro constituyen un medio muy favorable para acoger temporalmente ingentes cantidades de aves insectívoras como los papamoscas cerrojillos y grises, mosquiteros musicales y papialbos, currucas mosquiteras, capirotadas, zarceras y carrasqueñas, colirrojos reales, torcecuellos y otras muchas especies.
El papialbo que aparece en esta entrada se dejó fotografiar hace semana y media en el Soto Cantalobos, en la margen derecha del Ebro muy cerca del barrio de Las Fuentes, pero también he visto papialbos en otras zonas arboladas de la ciudad. 
En el paso prenupcial los papialbos pueden emitir su típico canto, lo que facilita su detección, pero en el paso postnupcial la presencia de esta especie puede pasar más desapercibida si no tenemos la ocasión de verlos en buenas condiciones o de reconocer su reclamo.

Mosquitero papialbo 3. Soto Cantalobos. 21/08/14.